Hay imágenes que han sido tomadas de internet otras son mías, tomadas durante mi viaje a China.Si alguien tiene algún problema con las primeras, le ruego que me lo haga saber.Serán retiradas de inmediato.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Opera China

La Ópera china es una forma de drama en China. Se practica desde la dinastía Tang con el Emperador Xuanzong (712-755), quien fundó el "Jardín de peras" (梨园), la primera compañía de ópera que se conozca en China. La compañía estaba casi exclusivamente al servicio de los emperadores. En la actualidad, las profesiones de la ópera son todavía llamadas Disciplinas del jardín de las peras (梨园子弟). Durante la dinastía Yuan (1279-1368), se introdujeron en la ópera las variedades como el Zaju (杂剧), con actuaciones basadas en esquemas de rima e innovaciones como la introducción de papeles especializados como "Dan" (旦, femenino), "Sheng" (生, masculino) y "Chou" (丑, payaso). Actualmente existen más de 300 variedades de ópera china, la más conocida en la Ópera de Pekín, que tomó su forma actual a mediados del siglo XIX y fue extremadamente popular durante la dinastía Qing (1644-1911).

En la Ópera de Pekín, las cuerdas tradicionales de China y los instrumentos de percusión proveen un acompañamiento rítmico a la actuación. La actuación se basa en alusiones, gestos y otros movimientos de coreografía que expresan acciones como montar un caballo, remar en un bote o abrir una puerta. El diálogo hablado puede ser un texto recitado, empleado por los personajes serios de la trama o un texto coloquial empleado por mujeres y payasos. Los papeles están estrictamente definidos. Los maquillajes elaborados permiten distinguir el personaje que se está representando. El repertorio tradicional de la Ópera de Pekín incluye más de 1000 piezas, la mayoría proveniente de relatos históricos sobre enfrentamientos políticos y militares.

En el teatro tradicional chino no se realizaban representaciones en chino vernáculo. Además todas eran cantadas. A principios del siglo XX, los estudiosos empezaron a experimentar con un modelo de representación parecido al occidental. Después del Movimiento del Cuatro de Mayo de 1919, se llevaron a cabo numerosas representaciones de teatro occidental en China y los escritores chinos empezaron a imitar su estilo. Tal vez el más destacado de estos dramaturgos fue Cao Yu. Sus principales obras, La tempestad, El amanecer, La selva y El hombre de Pekín se convirtieron en un éxito por todo el país.
En los inicios de la República Popular, se promocionó el desarrollo de la ópera de Pekín; se escribieron numerosas obras, tanto de tema histórico como de temas más modernos. Las óperas clásicas se siguieron representando. Como una forma de arte popular, la ópera fue una de las artes que reflejó los cambios en la política china. A mediados de la década de 1950, fue una de las beneficiadas en la campaña de las cien flores. Durante la revolución cultural, la mayoría de las compañías de ópera se disolvieron, los actores y autores fueron perseguidos y todas las óperas, con excepción de las ocho "óperas modelo", aprobadas por Jiang Qing, fueron prohibidas. Las representaciones al estilo occidental se calificaron como "dramas mortales" y como "hierbas venenosas" y tampoco se permitió su representación. Tras la caída de la Banda de los cuatro en 1976, la ópera de Pekín vivió una recuperación; se convirtió en un entretenimiento popular, tanto en los teatros como en la televisión.

jueves, 8 de octubre de 2009

Los Guerreros de terracota - 兵馬俑



Los Guerreros de terracota , dentro del Mausoleo de Qin Shi Huang, también conocido como Mausoleo del Primer Emperador Qin - 秦始皇陵, fue descubierto en marzo de 1974 durante unas obras para el abastecimiento de aguas de regadío cerca de Xi'an, provincia de Shaanxi, República Popular China. Desde el año 1987 está considerado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.



El ejército consiste en más de 7.000 figuras de guerreros y caballos de terracota a tamaño real, que fueron enterrados con el autoproclamado primer emperador de China, de la Dinastía Qin, (Qin Shi Huang) en 210-209 a. C.





Enterrando estas estatuas se creía que el Emperador seguiría teniendo tropas bajo su mando. El ejército de terracota fue enterrado en formación de batalla en tres fosos, un kilómetro y medio al este de la tumba del Emperador, que se encuentra 33 km al este de Xi'an. Los tres fosos tienen entre 4 y 8 metros de profundidad. Han sido excavados y se ha construido un museo en las ruinas, llamado Museo del Ejército de Terracota del Primer Emperador Qin.



El primer foso fue descubierto en 1974 de forma casual por unos campesinos que estaban buscando agua para combatir la sequía. En esa zona se había encontrado ya algunos restos a los que no se les había dado demasiada importancia hasta que la noticia del hallazgo del nuevo foso llegó a oídos de un arqueólogo que inició la excavación.



El foso tiene una superficie de 200 metros por 60 y contiene más de 6.000 guerreros, algunos de ellos aún por desenterrar. Las figuras son a tamaño natural: miden 1,80 m. de altura y están equipados con armaduras fabricadas también con terracota. La fosa se abrió al público en 1979.



Cada una de estas figuras tiene rasgos y características diferentes: bigotes, peinados, jóvenes, viejos, rasgos de etnias diferentes... Las cabezas y las manos se moldeaban aparte y luego se añadían a los cuerpos. Los uniformes reflejan también los rangos militares a los que pertenecen. Cada soldado llevaba un arma: arcos, lanzas, espadas... Tras la caída de la dinastía Qin, los campesinos saquearon la tumba y robaron estas armas. Originariamente, las figuras son de colores vivos y brillantes; color que se pierde a las cinco horas de exposición al oxígeno lo que contribuye a su oxidación. Es por esta razón que se está estudiando la técnica que permita mantener estos colores y hasta que se finalice su estudio están diferidas las excavaciones de otros guerreros.



La segunda fosa en abrirse al público contiene 69 figuras y es conocida como “la fosa de los generales”. Se cree que representaba al estado mayor del ejército. En la fosa también son visibles las figuras de cuatro caballos. La última fosa contiene unos 1.000 guerreros, muchos de ellos sin restaurar.



En 1980 se descubrieron dos carros de bronce pintados. Cada uno de estos carros está formado por más de 3.000 piezas. Los cuatro caballos de cada carro están guiados por un conductor imperial. Según algunos estudios, el primero de estos carros serviría para allanar el camino del séquito del emperador mientras que el segundo sería el carro en el que el monarca dormiría. Los carros no son a tamaño real (más o menos la mitad) y tenían incrustaciones de plata y oro.


miércoles, 7 de octubre de 2009

Escritura y caligrafia china


Escritura china


Uno de los rasgos más distintivos de la cultura china es su sistema de escritura, de origen logográfico, similar en este sentido a los sistemas maya y egipcio. La escritura china consta de miles de símbolos, llamados caracteres, en chino hànzì (漢字 / 汉字), que se han utilizado durante al menos tres mil años como forma escrita de la lengua china. El sistema de escritura chino fue adoptado también por otras lenguas asiáticas, en particular el japonés, el coreano y el vietnamita. Estas dos últimas abandonaron casi por completo el uso de caracteres durante la segunda mitad del siglo XX, mientras que en Japón se continúan utilizando los caracteres, allí denominados kanji (漢字).

Origen legendario

La tradición china atribuye la invención de los caracteres chinos al personaje legendario Cang Jie, ministro del mítico Emperador Amarillo (Huang Di), quien habría inventado los caracteres inspirándose en las huellas de los pájaros.

Existen otras leyendas menos difundidas sobre el origen de los caracteres. Una de ellas, recogida en el Laozi sitúa el origen de los caracteres en un sistema de nudos en cuerdas. Otra leyenda señala a los ocho hexagramas del Yijing, inventados por el sabio legendario Fu Xi, como precursores de los caracteres.

Orígenes conocidos


Los caracteres chinos más antiguos conocidos se remontan a la época de la dinastía Shang, y se han podido conservar gracias a que se escribieron como hendiduras sobre huesos oraculares, principalmente escápulas de buey y plastrones de tortuga,[1] lo que ha permitido su conservación hasta nuestros días. Las inscripciones de los huesos oraculares registran las consultas y resultados de los rituales de adivinación que constituían el mensaje de los espíritus de los ancestros al rey. A esta forma de escritura se la conoce como jiǎgǔwén (甲骨文, "escritura de caparazones y huesos"). A lo largo del siglo XX han sido muy numerosos los descubrimientos de tales huesos y caparazones en excavaciones arqueológicas. Estos hallazgos han contribuido a un conocimiento mucho más científico sobre el origen y la evolución de los caracteres chinos.

Estructura de los caracteres chinos


El sistema de escritura chino consta de un repertorio de miles de caracteres. Aunque se pueden llegar a contar decenas de miles de caracteres si se cuentan todo tipo de formas variantes, arcaicas o sumamente raras, la mayor parte de los diccionarios chinos actuales contienen entre 5000 y 10000 caracteres diferentes.

En contra de un mito muy extendido, los caracteres no son en general palabras, sino que corresponden más bien a la idea de morfemas. Cada carácter corresponde a una sílaba en el lenguaje hablado. Este hecho, el que cada carácter sea una sílaba, es probablemente el causante de la idea errónea de que el chino es una lengua monosilábica. En realidad, la mayor parte del léxico chino moderno se compone de palabras bisílabas, entendiendo como palabra una unidad léxica que se puede combinar libremente en una frase. En el chino clásico se utilizaban muchas más palabras monosilábicas pero, aun así, no se sabe de ningún estadio de la lengua en que todas las palabras hayan sido monosilábicas. De hecho, existen términos bisílabos que se escriben con dos caracteres que sólo pueden aparecer juntos, como por ejemplo gāngà (尷尬 /尴尬, "avergonzado") o jǔyǔ (齟齬 /龃龉, "altercado"). En estos casos, ni tan siquiera sería posible un análisis semántico o etimológico como unión de dos morfemas.

Existen diversos criterios para clasificar los tipos de caracteres chinos. Lo más sencillo es dividirlos en tres categorías básicas:

Los caracteres más antiguos son pictogramas, esto es, dibujos del concepto que representan. Por ejemplo:

El primer carácter, pronunciado rén en mandarín moderno, significa "persona", y procede del dibujo de un perfil humano. Este carácter es una auténtica palabra monosilábica y se utiliza en chino moderno. El segundo ejemplo, pronunciado mù, significaba "árbol" en la antigüedad, y representa, de manera estilizada, el tronco, la copa y las ramas del árbol. En chino moderno, este carácter ha pasado a significar "madera", mientras que árbol se dice shù (樹 /树).

El segundo tipo de caracteres son los llamados ideogramas. En estos casos los pictogramas se combinan para sugerir ideas por asociación. Por ejemplo:

Estos dos ideogramas se basan en los pictogramas anteriores. El primero, pronunciado qiú, significa "prisionero", significado sugerido por la imagen de una persona encerrada. En chino moderno, la palabra normal para decir prisionero es qiúfàn (囚犯), forma bisílaba que aún contiene este carácter. El segundo carácter de la imagen significa "bosque", idea sugerida por la repetición del árbol. En este caso, el chino moderno también ha acabado dándonos una forma bisílaba: La palabra actual es sēnlín (森林), donde aparece también otro ideograma similar con tres árboles.

El tercer tipo de caracteres lo constituyen los fonogramas. Este tipo abarca la inmensa mayoría de los caracteres chinos actuales. Consiste en la modificación de otro carácter con el que comparte pronunciación añadiéndole otro componente que lo distingue. El componente añadido es a menudo uno de los llamados radicales, que aporta una idea semántica respecto al tipo de significado representado por el nuevo carácter. Veamos dos ejemplos:

Estos dos fonogramas están basados en los ideogramas anteriores, pero corresponden a palabras totalmente diferentes. En ambos caracteres se aprecian tres trazos a la izquierda. Estos trazos son conocidos como "tres gotas de agua", o "radical del agua", y proceden del pictograma que significa agua. Los caracteres que tienen estas tres gotas de agua suelen tener un significado relacionado con el agua o los líquidos. El primero, pronunciado qiú, se basa en el ideograma qiú por el mero hecho de que tiene la misma pronunciación. Su significado clásico es "nadar" y se utiliza poco en chino moderno. Una palabra con este carácter es qiúdù (泅渡, "cruzar a nado"). El segundo carácter se pronuncia lín, y es por esa coincidencia fonética por la que se basa en el carácter del bosque. Las tres gotas de agua nos indican que se trata, sin embargo, de un término relacionado con el agua. Su significado es "empapar". En chino moderno se puede utilizar como verbo monosílabo, o en algunas combinaciones bisílabas, como en la palabra línyù (淋浴, "ducha").

Lo más probable es que en un estadio antiguo de la lengua estos fonogramas empezaran escribiéndose con el mismo carácter cuyo sonido comparten, y que el añadido del radical se produjera posteriormente para clarificar el significado, de manera análoga, salvando las distancias, al uso que hacemos en castellano de la tilde para diferenciar monosílabos de significado diferente, como "si" y "sí", o "te" y "té".

El sistema de caracteres chinos no es, por lo tanto, un inventario de palabras monosilábicas, como a veces se dice, sino más bien una suerte de silabario inmenso con el que se representan los sonidos de las palabras de la lengua hablada.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Escritura_china


Caligrafía china



Estilo del sello 篆書 zhuànshū

El más antiguo de los estilos (con apogeo en la dinastía 秦 Qín, 221-206 a. C.), corresponde a una adaptación de los caracteres tal como eran grabados, que no pintados, sobre bronce o piedra. Las líneas son finas y puntiagudas en los extremos, la curvatura no está excluida, la forma de los caracteres es relativamente libre: este tipo de trazo no sigue las pautas de las que se habla en los demás estilos y que son esencialmente debidas al pincel. Los caracteres aún están bastante cerca del pictograma: su forma no siempre puede ser deducida de la forma moderna, ya que son formas antiguas que han sufrido varias alteraciones hasta llegar a su forma actual. Por lo tanto, hay que aprender el trazo de los caracteres individualmente y su lectura no es posible para el profano que no conoce más que los caracteres modernos.


Calco de un jarrón de bronce de hacia el 900 a. C.Dentro del estilo del sello, se pueden distinguir dos tipos de caracteres: el gran sello 大篆 dàzhuàn y el pequeño sello 小篆 xiǎozhuàn. El primero es el más antiguo, irregular y el menos cuidado. Se remonta al siglo IX a. C. y deriva directamente de caracteres arcaicos, 甲骨文 jiǎgǔwén (bajo la dinastía 商 Shāng) y 金文 jīnwén (bajo los 西周 Xī Zhōu, Zhōu occidental), respectivamente "escritura de oráculos sobre hueso" grabada sobre caparazones de tortuga para la adivinación del futuro y "escritura sobre bronce" sobre bronces litúrgicos. Estas son las primeras manifestaciones auténticas de escritura china. No se debe pensar que el gran sello y los caracteres arcaicos son lo mismo: el gran sello es el tipo de escritura a trazo más antiguo aún en uso y no la escritura china más antigua.

La segunda, el pequeño sello, es una estandarización y un perfeccionamiento del gran sello que data de la dinastía 秦 Qín, cuyo modelo se debe al primer ministro de 秦始皇 Qín Shǐhuáng, 李斯 Lǐ Sī (hacia el 200 a. C.). El pequeño sello, reemplazado por estilos más simples y regulares, se origina en los usos de los 漢 Hàn (del 206 al 220 a. C.) para más tarde convertirse en un estilo puramente caligráfico solemne bajo los 唐 Táng (618 - 907). Normalmente trazado con pincel o grabado sobre los sellos (origen de su nombre actual). El gran sello, por su parte, solamente es estudiado por historiadores y estudiosos de la escritura.

Estilo de los escribas 隸書 lìshū


A medida que la administración china se afirmaba gracias al poder de lo escrito, pareció que los caracteres de estilo del sello, complejos y poco regulares, eran un freno para la rapidez de comprensión y aprendizaje de la escritura. Fue para los funcionarios, los escribas, para los que -según la tradición- 程邈 Chéng Miǎo, director de prisión bajo la dinastía 秦 Qin (221-206 a. C.), habría creado un estilo de trazado más simple a partir del estilo del sello. Este nuevo estilo sigue unas reglas gráficas determinadas (ver en wikipedia en francés). Así, Chéng Miǎo contribuyó al desarrollo del aprendizaje y a la mejora de la notación de los documentos administrativos. Es por ello que se atribuye este estilo a los funcionarios (o escribas). Esta escritura se hace muy común bajo la dinastía 漢 Hàn, en competencia con el estilo del sello, al que llega a reemplazar completamente (a excepción de la caligrafía) entre los siglos I y III.

Se caracteriza por trazos espesos con la punta escondida (no se ve la traza inicial y final del pincel). Los trazos son cuadrados, aplanados en la zona media, espaciados y tendentes a desbordar por los lados. A lo largo del s. II, bajo los 東漢 Dōnghàn, los Han Orientales, el perfeccionamiento del pincel llevó a los calígrafos a dar más amplitud a los trazos, principalmente añadiendo ondulaciones y estirando las horizontales.

Este estilo es reemplazado rápidamente, desde el siglo III, por el estilo regular. Sin embargo, se continuó utilizando en caligrafía incluso hasta nuestros días. Da a la composición un aire digno, sentencioso y majestuoso. Se usa por lo tanto, aparte de en caligrafía, principalmente para eslóganes, citaciones ilustres y títulos.

Estilo regular 楷書 kǎishū


Todavía bajo los 漢 Hàn, a lo largo del siglo III de nuestra era, aparece este estilo, considerado como una mejora y racionalización del estilo de los escribas. Es la escritura estándar o 正楷 zhèngkǎi, que tiene su apogeo bajo los 唐 Táng (618-907 de nuestra era) en la que los calígrafos fijan definitivamente la estructura y la técnica del trazo. La necesidad de una escritura simple, lo más legible posible, muy regular, respondía a las necesidades de centralización del poder. Esta escritura, vector de la administración, ha por tanto participado, por su estabilidad, en la hegemonía del poder imperial, hasta tal punto que hasta las simplificaciones de 1958 y 1964 hechas en la República Popular China, no había sido retocada ni modificada.


Estilísticamente, se caracteriza por el respeto de las reglas de trazada evocadas más arriba: gran estabilidad (ningún carácter se sale del cuadrado virtual), el abandono definitivo de las curvas directas y de los ángulos agudos de la escritura de los escribas por un compromiso más suave, la posibilidad de no utilizar más que un número definido de trazos fundamentales, trazos horizontales ascendiendo ligeramente de la izquierda a la derecha y una modificación de las técnicas de inicio de los trazos.

Existen dos variantes del estilo regular: la regular grande y la regular pequeña, respectivamente 大楷 dàkǎi y 小楷 xiǎokǎi. Las diferencias entre las dos vienen principalmente de la técnica del pincel: en la regular pequeña, los inicios de trazo son menos complejos, más fluidos y la traza general es más ágil, menos rígida que en la regular grande, que es la más habitual de las dos variantes.

Es el estilo regular en el que se aprende a trazar los caracteres actualmente y en el que se escribe normalmente cuando se intenta escribir bien. El estilo regular está muy próximo a los caracteres impresos, de los que ya se ha dicho que a veces presentan ligeras diferencias con los caracteres manuscritos.

Estilo corriente 行書 xíngshū

Como indica su nombre, este estilo, nacido de nuevo bajo los 漢 Hàn, hacia el fin de la dinastía oriental (25-220), es una forma doble: es rápida (los caracteres "corren") y habitual ("corriente"). El estilo nace de una "deformación" por simplificación del trazo regular. Es por ello que es la más utilizada actualmente para los manuscritos de la vida cotidiana. Sin embargo, no es ignorada por la caligrafía, lejos de ello, y tampoco es considerada una forma bastarda de la regular: posee en caligrafía sus propias reglas.


Se cree que su creador fue 劉德昇 Liú Déshēng, de los 漢 Hàn Orientales. La perfección de este estilo fue alcanzada sin embargo por 王獻之 Wáng Xiànzhī (344-348) así como a 王羲之 Wáng Xīzhī (321-379), su padre, uno de los más célebres calígrafos chinos, ambos bajo la dinastía 東晉 Dōngjìn, Jìn Orientales (317-420 de nuestra era).

Trazado con la punta de un pincel o con pluma, sigue siendo legible, de rápida escritura y fácilmente descifrable. No requiere aprendizaje propio, separado de la regular, ya que es una grafía casi cursiva, las simplificaciones de los caracteres son lógicas: son estilizaciones de las unidades básicas nacidas naturalmente del pincel o de la pluma cuando la punta no abandona el papel para un nuevo trazo, que se unen más a menudo que en el estilo regular. Además, los trazos son más simples y directos (la punta del pincel no regresa hacia atrás, movimiento característico del estilo regular).

Estilo de hierba 草書 cǎoshū

El último de los estilos caligráficos, también llamado cursiva o escritura loca es sin duda el más sorprendente. Su nombre se puede entender de varias formas: bien que es una escritura agitada como la hierba (es uno de los sentidos de 草 cǎo) en el viento, bien que está destinada a usos efímeros, como un borrador (otro de los posibles sentidos de 草), como la paja. Lejos de ser una forma estenográfica, nacida de la anterior, es un tipo de escritura a parte entera. El trazo de los caracteres -que aparecen fuertemente deformados, parecen formas sin constricciones aparentes, a menudo ligados entre sí y que se alejan del cuadrado virtual- reposa sobre formas taquigráficas tomadas de los estilos anteriores. La lectura y la escritura de este estilo son reservadas a los calígrafos y a los especialistas eruditos.

La historia de este estilo, que ha sufrido modificaciones a menudo, es complejo. Se distinguen dos cursivas históricas principales, la 章草 zhāngcǎo, "cursiva de los sellos" y la 今草 jīncǎo, "cursiva nueva". La primera, atestiguada por primera vez en los Reinos Combatientes, 戰國 Zhànguó 475 a. C.-221 a. C., y que fue perfeccionado bajo los 漢 Hàn, deriva del estilo de los escribas y del sello. La segunda, creada también bajo los 漢 Hàn en el siglo II de nuestra era, es una modificación de la zhāngcǎo. Si los caracteres de la primera cursiva están separados unos de otros y son relativamente regulares, los del segundo toman más independencia, llegando hasta la eliminación total de los límites entre trazos y caracteres. 王獻之 Wáng Xiànzhī y 王羲之 Wáng Xīzhī de los 東晉 Dōngjìn, Jin Orientales (317-420), son considerados como los maestros en la materia.

El estilo se caracteriza principalmente por un trazo muy codificados de los caracteres, que son abreviados y reducidos a su forma fundamental y ya no son reconocibles al ojo profano. Las reducciones procedentes ya de una simplificación natural del trazo, con lo que el pincel apenas se levanta del papel, ya de grafías estenográficas convencionales a veces muy antiguas, que han podido dar nacimiento a algunos de los caracteres simplificados de la República Popular China. El calígrafo que trabaja en este estilo de hierba sin embargo no traza necesariamente los caracteres más rápidamente que en los otros estilos: la rapidez es sugerida y descrita pero no buscada por sí. Este estilo, en efecto, no se usa actualmente para borradores: requiere un tal conocimiento de la escritura china y su historia y una tal maestría de la técnica que se ha reservado principalmente para el arte. De hecho, aunque cursiva, el estilo de hierba se traza más a menudo con cuidado.

Se puede hablar fácilmente de arte abstracto y de idealización de la escritura, estando esta solamente esbozada, estando escritos más los movimientos que los trazos.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Caligraf%C3%ADa

lunes, 5 de octubre de 2009

Porcelana China



Hay opiniones que señalan los finales de la dinastía Han Oriental (100-200 d.C.), el período de los Tres Reinos (220-280 d.C.), el periodo de las Seis Dinastías (220-589 d.C.) o la dinastía Tang (618-906 d.C.).

Primeras porcelanas

Fragmentos de vasijas cerámicas datados en el 9000 a.C. se han encontrado en la cueva de Xianrendong, en la comarca de Wannian, provincia suroriental de Jiangxi. Constituyen algunas de las cerámicas chinas más tempranas. Las piezas eran hechas a mano mediante ‘bobinado’ y cocidas en hogueras. Estas obras eran decoradas con marcas de cuerda, estampaciones y perforaciones.

La cueva de Xianrendong estuvo habitada entre 9000 y 4000 a.C. Durante este periodo, se produjeron dos tipos de cerámica. El primero consistía en piezas de forma tosca, seguramente para uso cotidiano. El segundo tipo lo formaban piezas más refinadas y delgadas, probablemente para uso ritual y ocasiones especiales. Existen evidencias arqueológicas que sugieren que, hasta cierto punto, ambos tipos de cerámica fueron producidos simultáneamente.

Las porcelanas más antiguas halladas hasta ahora estaban hechas de caolín, en la dinastía Shang (siglos XVI-XI a.C), y poseían las características comunes de suvidad y la calidad impermeable de un esmalte resistente, aunque la gente del común empleaba con más frecuencia piezas de cerámica. Sin embargo, este era ya el origen de la porcelana, que se convirtió rápidamente en una necesidad diaria, en especial entre las clases medias y altas, por su durabilidad y brillo.

La porcelana se elaborada en toda clase de elementos, desde cuencos, copas, juegos de té, jarrones, joyeros, quemadores de incienso, instrumentos musicales o cajas para juegos hasta las almohadillas tradicionales que los doctores empleaban para tomar el pulso.

Dinastía Han

Algunos expertos consideran que las primeras porcelanas genuinas fueron fabricadas en la provincia de Zhejiang durante la dinastía Han Oriental. Los expertos chinos ponen énfasis en la presencia de un número considerable de materias minerales de la porcelana (arcilla, piedra de porcelana o una combinación de ambos) como factor definitorio de la porcelana.

En esta época, el celadón (porcelana de color verde jade) y la porcelana blanca fueron los tipos más comunes. Ya por esta época, se habían desarrollado diferentes estilos según la región. El alfar de Yue, en la provincia de Zhejiang, ha gozado de buena reputación desde hace 2 mil años, con su producción de celadón delicado y resitente. El alfar De, por su parte, producía porcelana negra.

Dinastías Sui y Tang

Los objetos de porcelana comenzaron a ganar popularidad progresivamente, sustituyendo aquéllos hechos de oro, plata, jade u otros materiales.

En estas dinastías se desarrollaron innumerables técnicas y estilos novedosos. Uno de los más famosos es la célebre porcelana de tres colores de la dinastía Tang (618-907), llamada así por los tres colores de esmalte empleados: amarillo brillante, verde y blanco aplicados a la pieza en bruto. Se empleaban no sólo en cuencos, vasijas y jarrones, sino también en otras formas más exóticas, como camellos o figuras de viajeros, lo cual constituye un testimonio de la influencia cultural de la Ruta de la Seda durante esta época.

Además de los alfares ya citados, otro alfar, el de Xing, en Hebei, era muy apreciado por sus porcelanas “blancas como la nieve”. El celadón también siguió gozando de gran popularidad, con su color verde azulado y sus formas sencillas y elegantes. Su producción continuó con las dinastías posteriores y este tipo de piezas eran enviadas a Egipto, el Sureste Asiático, Corea y Japón.

Dinastía Song

En la dinastía Song (960-1279) apareció toda una variedad de géneros, convirtiéndose la porcelana en una moda y en objeto de colección y de interés por `parte de mucha gente. Existieron cinco alfares representativos de esta época: Ru, Ding, Ge, Jun y los Alfares Imperiales.

Los Alfares Imperiales presentaban formas decorativas simples; el alfar Ru, en Hebei, añadía ágata en el esmalte, dando lugar a un color delicado y cremoso comparable al jade.

En la provincia de Henan se encontraban dos famosos alfares, Jun y Ding. Desde el emperador Huizong, amante del arte, las porcelanas del alfar de Jun sólo se producían para la familia Imperial, y la gente del común no tenía derecho a adquirirlas por muy ricas que fuesen. Las piezas eran realizadas por los artistas de forma separada, por lo que no había repetición de piezas, decoraciones ni colores, lo cual hacía cada porcelana aún más valiosa.

El alfar Ding se especializaba en porcelana blanca, con adornos en esmalte negro y púrpura. Este alfar también se caracterizaba por los grabados e impresiones de motivos florales sobre las piezas.

Por su parte, el alfar de Ge producía porcelanas con vetas y lágrimas formadas por el esmalte sobre la superficie, produciendo una cantidad de obras de arte mayor que los otros cuatro alfares.

Dinastía Yuan

La dinastía Yuan (1279-1368) vió nacer la producción de la porcelana azul y blanca. Este tipo de porcelana se caracterizaba por su cocción a altísimas temperaturas y la pureza de su arcilla de caolín. Para el azul, se empleaba el cobalto, que adquiría este color tras cocerse en el horno. Las piezas llevaban aún una capa de esmalte claro, añadida al esmalte azul y blanco.

Dinastía Ming

La posterior dinastía Ming (1368-1644) perfeccionó este tipo de porcelana bicolor, que pronto se convirtió en símbolo del virtuosismo de los alfareros chinos.

Jingdezhen, en la provincia de Jiangxi, fue el centro de una próspera industria de la porcelana, que no sólo producía para la Corte Imperial, sino también para la exportación a países como Turquía.

Los estilos y formas decorativas fueron cambiando con cada nuevo Emperador Ming que subía al trono, pero la calidad de las porcelanas producidas en este periodo es, sin duda, la mejor de todas las épocas.

Dinastía Qing

Durante la dinastía Qing (1644-1911), la porcelana se enriqueció con la innovación que supusieron las piezas de cinco colores. Aplicando una serie de pigmentos antes del esmaltado, se recreaban flores, paisajes y figuras, un tipo de decoración que ganó para la porcelana china su renombre en Occidente.

Casi todos los grandes museos de Europa cuentan con piezas de este periodo, ya sea de cinco colores o monocromáticas en azul, rojo, amarillo o rosado.

La calidad de la porcelana china empezó a decaer a finales de la dinastía Qing, como consecuencia de la inestabilidad política y su influencia sobre las artes.

Sin embargo, la producción de porcelana está revitalizándose paralelamente al reconocimiento cada vez mayor de la cultura china tanto dentro como fuera del país. Además de las modernas interpretaciones, muchos hornos alfareros de reciente creación se dedican a reproducir estilos más tradicionales.

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